Los cerdos destinados a la elaboración
de Jamón de Teruel deberán tener como mínimo
ocho meses de vida, y de ellos uno y medio habrá sido alimentado
con leche y los seis y medio restantes, cebado.
El peso final del cerdo vivo para el sacrificio debe ser entre 115
y 130 kilogramos. Los machos deberán estar castrados
antes de la entrada en el cebadero.
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