1. El Jamón debe consumirse a temperatura ambiente, nunca frío. Es por ello que es conveniente si está en el frigorífico se saque unos 20 minutos antes de consumirlo.
2. Si consumimos un jamón entero, éste debe cortarse justo antes de ser servido, puesto que los aromas se van perdiendo y la oxigenación prolongada perjudica su sabor de forma notable.
3. La superficie del corte debe protegerse para evitar que se reseque, cubriéndola con una loncha de tocino del recorte del propio jamón y tapándolo con un paño.
4. Las lonchas deben tener un aspecto brillante y ser finas para poder apreciar todo el sabor y aroma.